En las orillas se alza la Casa de los Molinos, el edificio más antiguo del pueblo, donde se molían los cereales aprovechando la fuerza del agua durante la Edad Media.
A lo largo de Trillo se pueden recorrer distintas cascadas. Estos saltos de agua, junto con la abundante vegetación que les rodea, muestran una imagen de encanto.
La cascada principal se conoce como El Chorreón y sus aguas explotan en una caída de más de 15 metros. Para hacer una ruta y poder verlo desde cerca, no hay mucha dificultad, ya que hay pasarelas a ambos lados del río.
